Al principio, cuando puse la muestra de cebolla en el microscopio sin colorante, casi no se veía nada claro, todo parecía muy transparente y costaba distinguir alguna forma concreta, como si solo fuera una mancha sin detalles.
Después de añadir el colorante y esperar unos minutos, la muestra empezó a verse mucho mejor, ya que aparecieron unas formas parecidas a pequeños rectángulos o ladrillos colocados uno al lado del otro, lo que eran las células de la cebolla.
Al aumentar más el microscopio, se podían observar mejor las células y algunas partes dentro de ellas, como zonas más oscuras que parecían el núcleo, además de los bordes bien definidos que serían la membrana, y todo esto hacía que se entendiera mejor cómo es una célula vegetal.
En este experimento hemos observado una cebolla con el microscopio.
Para eso, cogimos una capa muy fina de la cebolla y la pusimos en un cristal con agua. Luego le echamos un líquido de color para verla mejor.
Después la miramos con el microscopio para ver sus células.
En este trabajo hay 7 partes:
observación
pregunta o problema
hipótesis
materiales y procedimiento
resultado
conclusión
comunicación
Yo creo que con el colorante se van a ver mejor las células y sus partes.
Al final sí se veían mejor las células con el colorante.
Se podían distinguir partes como el núcleo y la forma de las células.
Mi conclusión es que el microscopio sirve para ver cosas muy pequeñas y que el colorante ayuda mucho a verlas mejor.